NATURALEZA, FINALIDAD Y ESPÍRITU.

 

De las Constituciones:

 

Art. 1.- “La Congregación de las Hermanas Misioneras de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, instituida por María Margarita Lazzari, es un Instituto de derecho diocesano aprobado por la Autoridad Eclesiástica, en el cual mediante la profesión religiosa las hermanas, siguen más de cerca a Cristo, movidas por el Espíritu Santo, se dedican únicamente a Dios en la Iglesia, según la forma propuesta en las Constituciones”.

 

Art. 2.- “Para conseguir el fin propio de la Congregación, las Hermanas deben vivir íntimamente unidas a Cristo Crucificado, Resucitado y ofrecido como Sacrificio eterno en el Misterio Eucarístico; ofrecer su propia vida y  oración como un acto de: Adoración, agradecimiento, expiación e Impetración, a gloria y exaltación de la Santísima Trinidad y por la salvación de los hombres”.

 

Art. 3.- “El fin de la Congregación exige como inspiración y base:

 

  • Espíritu y vida de Adoración con Jesús inmolado y eucarístico, como culto de amor y alabanza a la Santísima Trinidad.

  • Espíritu y vida de Agradecimiento con Jesús inmolado y eucarístico, para magnificar la universal y eterna Divina Misericordia.

  • Espíritu y vida de Expiación con Jesús inmolado y eucarístico, para aplicar los méritos infinitos de su Sacrificio, en reparación y compensación por los pecados de toda la humanidad.

  • Espíritu y vida de Impetración con Jesús inmolado y eucarístico, para invocar el advenimiento del Reino de Dios en el mundo, la santidad, la unidad y el espíritu misionero de la Iglesia”.

 

Nacen así las Misioneras de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, llamadas a permanecer con Jesús, a velar con Él, a confortarlo en el sufrimiento y a sufrir con Él, para que la humanidad débil y vulnerable, sea reforzada y santificada.

 

 

Espiritualidad

La misionera de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo con María Santísima Dolorosa al pie de la Cruz, ofrece incesantemente la Sangre Preciosísima de Jesús al Eterno Padre, por la salvación de las almas. Es una religiosa que dona a Dios su vida con amor y entusiasmo, para reparar su pecado y aquel de la humanidad. Ella busca semejarse cada día a María, la primera Misionera de la Pasión, imitando sus virtudes, ofreciendo su sacrificio diario y teniendo siempre su mirada en Jesús. 
 

 

Se unen a Jesús en cada hora con una oración especial, recordando lo que sufrió en su Pasión: desde las 18:00 del Jueves Santo hasta las 17:00 del Viernes Santo, como se indica en le cuadrante del Reloj de la Pasión.